Existen ya evidencias de que una buena formación on-line, puede ser superior en resultados a la formación tradicional presencial.

Un análisis realizado por US Department of Education destaca lo que comenté en el post anterior. Este estudio se basa en el uso de la metodología on-line semipresencial.

Aunque esto es válido como indiqué en mi post anterior en instituciones de prestigio, en algunas de las cuales intervengo personalmente (ver mi Curriculum Vitae), es interesante considerar a la hora de tomar la decisión de la metodología que elijamos.

Estudio: http://www.ed.gov/rschstat/eval/tech/evidence-based-practices/finalreport.pdf

MBA on-line

 

Una de las reglas que no me canso de comentar en las clases de impacto e influencia en las organizaciones, es evitar aislarse construyendo fuertes para protegerse.

Cuantas veces he visto personas intentando pasar desapercibida como mecanismo de defensa. Piensan que al no verle los superiores, al no hacerse notar, mantendrán su nivel o puesto de trabajo. Pero, ¿cómo ven los superiores este tipo de actitud?
Lo ven así:
[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=1jzRJW_ptHo]

Para mantener el impacto e influecia en las organizaciones, es siempre mejor no aislarse. Aislarse es peligroso. Cortamos el acceso a la información y a la influencia, llamamos la atención, perdemos todas las palancas de defensa y no tenemos a nadie que nos ayude ni nos cubra.

 

img_emocional¿Quién no conoce a alguien que cae bien a todo el mundo y que se muestra siempre tolerante y no hiere a nadie a pesar de que acostumbra decir lo que piensa?.

Además, esta persona admirada por casi todos resulta sensata, convincente y persuasiva sin por ello pecar de autoritarismo ni mostrar indiferencia ante las opiniones o emociones de los demás.

Estos superdotados de las relaciones humanas despiertan nuestra envidia y a veces nos gustaría imitarles, pero no sabemos hacerlo: o nos quedamos cortos, y pecamos de blandos, o nos pasamos y resultamos excesivamente duros. Algunos afortunados tienen estas habilidades sociales de forma natural, casi innata, y las aplican cotidianamente sin esfuerzo alguno. Pero ello no nos debe desanimar, porque el más común de los mortales puede también aprender a comunicarse mejor. Una vez más, defendemos aquí que todos podemos cambiar a mejor sin que ello signifique menospreciar nuestra personalidad que, sin duda, se verá nítidamente reflejada en los posibles cambios que introduzcamos en nuestra manera de comportarnos con los demás. Partamos de que nuestra salud mental y equilibrio personal están muy relacionados con la forma en que vivimos las relaciones interpersonales. La convivencia, cómo nos sentimos con los demás, puede resultar reconfortante o convertirse en una pesadilla.

Dependerá mucho de nosotros. Vivir con los demás es un arte que puede aprenderse no sólo para caer bien, sino porque la integración social es un factor clave del bienestar emocional. Las habilidades sociales son una serie de conductas y gestos que expresan sentimientos, actitudes, deseos y derechos del individuo, siempre de una manera adecuada y de modo que resuelven satisfactoriamente los problemas con los demás.

Si cultivamos y dominamos estas habilidades podremos conseguir satisfacciones en el ámbito de la familia, de las amistades y en las relaciones amorosas. E incluso nos ayudarán a la hora de conseguir un empleo, de relacionarnos con nuestros jefes y compañeros de trabajo y de convencer de nuestras posturas o planteamientos. Las habilidades sociales pueden enunciarse y describirse. Veámoslas:

El lenguaje no verbal

Comencemos por la expresión de la cara. El rostro expresa las seis emociones fundamentales: miedo, rabia, desprecio, alegría, tristeza y sorpresa. Y hay tres zonas de la cara que representan estas emociones: la frente con las cejas, los ojos y la zona inferior de la cara.

  • La mirada. Mirar a los ojos o a la zona superior de la cara ayuda a establecer el contacto y dependiendo de cómo sean esas miradas se expresan las emociones: se considera más cercanas a las personas que miran más a su interlocutor, pero no si es de forma fija y dominante. Y mirar poco puede ser signo de timidez. La mirada acompaña a la conversación: si miramos cuando Continue reading »
 

¿Cuál es la postura de un directivofrente a la felicidad más apropiada ?

En la toma de decisiones, el análisis de los aspectos negativos y los aspectos positivos de las situaciones, es importante. Una distrosión de la realidad puede llevar a decisiones erróneas, tanto por esceso de proactividad o riesgo como por defecto.

¿Luego qué perfil es mejor? ¿Quién analiza mejor la realidad, un pesimista o un optimista?

En este vídeo de redes, veremos algunos aspectos interesantes.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=7L6530Av-MM]

 

entrevista trabajoTras un trabajo duro en el MBA de postgrado, llega el gran momento, la entrevista de trabajo. Durante esta entrevista aflorarán los nervios, el desconocimiento de cómo funciona y los comportamientos, tanto positivos como negativos.

Os voy a indicar algunas de las actitudes a tener en cuenta.

LA IMAGEN

  • Nunca hay una segunda oportunidad de causar una buena primera impresión. Tengamos en cuenta que la impresión visual y sobre todo el comienzo de la entrevista va a causar un gran impacto en el entrevistador, mayor en muchos casos que todo el resto de la entrevista. Por tanto y como primer aspecto, cuidar la ropa. La mejor forma de acertar es tratar de imaginar cómo irá vestido nuestro entrevistador. Tanto él como la empresa tienen una imagen corporativa, y a través de la web se puede captar la idea. Una persona inconscientemente tiende a pensar mejor de quien se le parece. Esto no quiere decir que prescindáis de vuestra personalidad en el vestir, pero cuánto más nos adecuemos, mejor.
  • Saluda al entrevistador con una fórmula tradicional. Ojo con dar la mano de manera blanda. La forma de darla ha de ser firme. Ensayar con gente acostumbrada a hacerlo. Con los profesores se puede hacer.
  • Siéntate derecho y de manera apropiada. Sentarse al borde de la silla suele denotar inseguridad y os pondrá nerviosos. Tirarse en la silla y relajarse en exceso, puede dar sensación de cansancio, vaguería e incluso falta de respeto.
  • Generalmente esperaremos a saludar a que el de superior rango nos tienda la mano. En este caso es el entrevistador quien deberá iniciar el saludo. Además evitaremos saludar por error a un secretario o secretaria.
  • Durante el apretón de manos y sonríe, y mírale a los ojos. No mires al suelo o apartes la vista.
  • No te sientes hasta que te lo indiquen. Aunque se haya sentado él, es bueno esperar un gesto.
  • En algunas provincias en España el tuteo es muy común. No lo utilicemos hasta que nos lo indique nuestro entrevistador.
  • Ojo con los gestos corporales que denoten inseguridad y nerviosismo, como tocarse constantemente el pelo, taparse la boca, no parar quieto en la silla. Cruzar los brazos dará la sensación de que estás a la defensiva. Además no debemos fumar y si nos ofrecen un café y no estamos completamente convencidos de que lo vamos a manejar bien con el azúcar, etc. no aceptarlo dando las gracias. Cualquiera de estas cosas puede aflorar nuestro nerviosismo y acabar en un desastre. Como mucho agua, que puede ayudar a relajarnos.
  • Hay que estar atentos y agradables.
  • No interrumpir ni acabar las frases del entrevistador.
  • Mira al entrevistador a los ojos, pero no fijamente. Recorrer la cara con la vista será adecuado.
  • La iniciativa la lleva el entrevistador. No apabullemos. Es él quien sabe lo que necesita conocer.
  • No hables demasiado, ni demasiado poco. En el equilibrio está la virtud.
  • No apabulles en la conversación. Piensa en el equilibrio entre quien habla y escucha. Tú también debes estar interesado en el tipo de trabajo y por tanto tienes derecho a saber.
  • No rebases la distancia de confort del otro. En el mundo de la empresa, las distancias son mayores que entre los amigos.
  • Usa un lenguaje apropiado. Aunque el entrevistador se muestre muy próximo, el no rebasará nunca una barrera de comunicación formal. No la rebases tú tampoco.

LA EXPRESIÓN

  • Escucha. No estés pensando en la respuesta mientras nuestro entrevistador habla. Piensa un momento antes de contestar
  • Responde de manera concreta y clara. No te enrolles salvo que te pida que le cuentes tu historia. Si te preguntan sobre ti currículum, pon especial foco en tu formación, experiencia y resultado de tus trabajos.
  • Mentir se percibe por un profesional. No te hace falta. Es mejor dar una buena impresión confiada en ti mismo que empezar a mentir y proyectar inseguridad.
  • Utiliza tu vocabulario. No busques palabras extrañas que no domines.
  • No evadas las respuestas, ni contestes con monosílabos.
  • Contesta con diligencia y rápido. No des sensación de distraído o de que estás inventando pensando demasiado.
  • No hables mal de quién te ha dado trabajo anteriormente. El entrevistador se proyectará en el otro.
  • Ojo con las exageraciones, con expresiones de moda como “super” “osea” o con tajantes “jamás, nunca. sólo”
  • Muestra entusiasmo por el trabajo, pero no mendigues
  • Si te hacen preguntas incómodas, piensa que son para evaluar tu estabilidad emocional. Contesta de manera lógica, no explotes.

LA ACTITUD

  • Piensa positivamente. No comiences las frases utilizando la palabra no.
  • Demuestra tu seguridad en ti  mismo y mantén dignidad.

EL INTERÉS

  • Se debe hacer preguntas para entender la situación. No hacer preguntas que parezca que estamos examinando a la empresa. En definitiva, prepotencia no.
  • Cuando salga la parte económica, no te pongas ansioso. Si te preguntan  contesta en tu primer trabajo que no es tu principal preocupación. Si te vuelven a preguntar comenta lo que te parecería razonable.
  • Da las gracias por el interés de la otra persona durante la entrevista.
 

logroEn las empresas en frecuentes ocasiones nos encontramos con magníficos profesionales en cuanto a los conocimientos y manejos profesionales. No obstante en numerosas ocasiones, encontramos que estos profesionales con gran potencial, rara vez llegan a conseguir sus resultados y por tanto a desarrollar carreras de éxito.

En gran parte de los casos son profesionales que encuentran dificultades inherentes a la competición. Muchas veces estas dificultades provienen de su propio trabajo individual, y en muchas ocasiones del trabajo en equipo.

Voy a centrarme más en este artículo a la orientación al logro del individuo.

El ámbito en el que más se ha desarrollado ésta habilidad y/actitud es el de deporte. Así como en la empresa existe  colaboración en el entorno próximo al trabajador, en el mundo del deporte generalmente nos encontramos con un opositor cuyo fín último es no dejarnos hacer y ganar la batalla.

En la psicología deportiva, que también se aplica a la alta dirección, gran nparte de las veces, magníficos competidores con cualidades, técnica y condiciones excelentes, no logran sus resultados debido a su comportamiento frente al logro. La explicación hay que buscarla en los estados emocionales del individuo, que son una de las claves del comportamiento.

Las acciones son el resultado de lo que piensa y siente un individuo en una situación concreta, estando además mediatizado por experiencias anteriores.  Las acciones son como la punta del iceberg, es decir la parte manifiesta de la conducta.

Sin embargo, son más numerosos los elementos no observables, como los pensamientos, las experiencias previas, las consecuencias esperadas… La conducta no puede ser entendida sin considerar todos los elementos que la conforman.

La situación.

Es el contexto que lleva al sujeto a actuar.

No es lo mismo realizar una acción ya habitual en la empresa que afrontar una nueva situación con una inversión importante. No es lo mismo una reunión con  nuestro equipo que una presentación ante 3.000 personas. No funcionamos igual con  nuestros amigos que ante el presidente de nuestra empresa. No encaramos una venta igual, después de haber tenido éxito en la venta anterior que tras haber tenido una reclamación sobre nuestro producto.

La respuesta.

El ejecutivo o deportista de competición responde a la situación activando tres copmponentes a la vez: pensamientos, emociones y acciones. Así, la respuesta tiene una triple manifestación: cognitiva, neurofisiológica y motora. Es decir, pensamos, sentimos y después actuamos.

Ante una situación lo primero que se mueven son los pensamientos y las emociones influyéndose mutuamente.

Si se procesa o se percibe la situación como amenazante, surgirán emociones como ansiedad, escasa motivación e incluso tendencia a la evitación, uyendo del logro. En cambio, si se percibe de forma que se cree disponer de recursos para afrontarla y resolverla con eficacia, surge la tranquilidad, la confianza y la motivación.

Como podemos ver, sentimos como pensamos y pensamos como sentimos. Las acciones son el resultado de como pensamos y de como sentimos. Por tanto, nuestras emociones son el motor de nuestra conducta.

La consecuencia.

Cualquier respuesta acarrea inevitablemente unas consecuencias. Cada persona hace un balance de cómo ha afrontado una situación y cómo la ha resuelto. Y éste balance es el que constituye una opinión propia de nuestra forma de actuar. Habrá satisfacción o decepción respecto a la conducta. Este balance actúa como un elemento que va determinando el comportamiento en situaciones similares posteriores.

El estado ideal del rendimiento.

De cara a conseguir el estado ideal del rendimiento, es por lo que se identifican y entrenan los condicionantes del logro. Encontrar el estado ideal de flujo, la activación y la concentración necesaria acompañada de la autoconfianza, son algunos de los aspectos que tendremos que mejorar con las técnicas apropiadas tras una sesión de coaching de orientación al logro.

 

negociacionTodos tenemos en mente la imagen de un buen negociador, un tipo de persona con don de gentes, conciliador y seguro de sí mismo. Son características muy relacionadas con la manera de ser de cada individuo, innatas a la personalidad, pero que también se pueden aprender y adquirir.

Entre las aptitudes que debe tener el negociador, podemos destacar las siguientes:

- Saber escuchar: El buen negociador debe escuchar atentamente para de esta manera interpretar adecuadamente cuales son los objetivos y necesidades de la otra parte y hasta donde están dispuestos a ceder, para ello ha de ser también un gran observador. Escuchar da a la contraparte la sensación de importancia que necesita y le hace sentirse comprendido. De ésta manera relaja las defensas y se abre a un posible acuerdo.

- Ser paciente: Como hemos mencionado anteriormente, el saber esperar nos puede llevar a conseguir nuestros fines y no cerrar un acuerdo hasta que no sea del todo satisfactorio. La impaciencia o tener el tiempo en nuestra contra son grandes enemigos de la negociación. Cuando he ido de viaje a negociar, y me han preguntado a qué hora tengo el billete de vuelta, siempre he contestado que lo tengo abierto. No es buena política que el otro sepa a qué hora tengo que dejar la negociación y tener presión por llegar al acuerdo.

- Ser persuasivo: Ha de ser un buen comunicador, saber captar la atención de la otra parte y ser convincente en sus argumentos. La imposición y la terquedad en la comunicación son cosas del pasado. Lo más dificil de un acuerdo es que se mantenga y poder llegar a otro posteriormente. Por tanto, la única postura válida es la postura de GANAR-GANAR.

- Tener gran formación: Ya que el desconocimiento sobre el tema a tratar crea inseguridad y desconfianza en los demás. La preparación y el conocimiento de la materia son fundamentales, evitando la sensación de inseguridad que transmitimos al no conocer la materia. Elementos como el mapa de intereses, o el conocimiento de la mejor alternativa a un acuerdo negociado, son claves en cualquier negociación.

- Ser meticuloso: Es importante ser minucioso, cuidar los pequeños detalles y no dejar nada al azar. He visto numerosas negociaciones quebrar al la semana siguiente por no ajustar los detalles y dejarlo todo en la inconcrección.

- Ser firme: Tener las ideas muy claras y saber que es lo que quiere y hasta donde puede ceder. Ser firme en las ideas pero suave en las formas. La negociación ha de ser con “puño de hierro en guante de terciopelo”, no al revés. Se ve a muchos pretendidos negociadores utilizar gestos rudos y frases tajantes, ceder y ceder para compensar sus malas formas.

- Tener confianza en sí mismo: Sentirse seguro de su posición y saber mantener la calma en situaciones complicadas. Tener en cuenta que frente a una situación de GANAR-PERDER es mejor no llegar a un acuerdo. Siempre hay otra alternativa.

- Ser creativo: Para encontrar soluciones originales ante situaciones de bloqueo en la negociación. En las técnicas de negociación del modelo “por intereses”, la creatividad es muy importante. Muchos negociadores políticos conocidos, frente a situaciones de que la negociación tenga un coste piensan en quién va a pagar el coste. Por otra parte existen muchas situaciones colaborativas que hacen que una negociación que en principio parezca un juego de “suma cero”, sean situaciones de GANAR-GANAR.

 

Desarrollo CompetenciasEn respuesta a algunos alumnos que querrían tener listadas y ordenadas las competencias, he realizado este artículo.

En realidad existen diversos enfoques y visiones, dependiendo de los diferentes autores o empresas.

Un listado de competencias (siempre ampliable o susceptible de ser contraído) podría ser:

Visión de negocio. Reconoce y aprovecha las oportunidades, los peligros y las fuerzas externas que repercuten en la competitividad del negocio.

Resolución de problemas y conflictos. Identifica los puntos clave de una situación o problema complejo y tiene capacidad de síntesis y de toma de decisiones.

Gestión de recursos. Utiliza los recursos del modo más idóneo, rápido, económico y eficaz para obtener los resultados deseados.

Orientación al cliente. Responde con prontitud y eficacia a las sugerencias y necesidades del cliente.

Liderazgo. Desarrolla y mantiene una amplia red de relaciones con personas clave dentro de la empresa y del sector.

Negociación. Consigue el apoyo y la conformidad de las personas y grupos clave que influyen en su área de responsabilidad.

Creatividad. Es capaz de encontrar soluciones y oportunidades no obvias. Continue reading »

 

Uno de los medios de comunicación que genera más impacto en el negocio consiste en escribir informes. Desde recomendaciones de acción, pasando por e-mails de tipo memorandum o las presentaciones en power point, el primer elemento clave para comenzar a realizar un buen escrito consiste en la definición de los objetivos. Y tras haber visto infinidad de documentos tanto en empresas en las que he trabajado como en las mías propias, observo que los ejecutivos más junior carecen en muchos casos de la habilidad de definir correctamente objetivos, tanto los genéricos o más estratégicos como los más específicos.

Como resultado, el informe denota una poca comprensión del negocio por parte del ejecutivo que lo escribe, así como poco conocimiento de las prioridades estratégicas.

Es por esto que considero de vital importancia el desarrollo de ésta habilidad, con ejercicios prácticos de los alumnos, al estilo de como hacen empresas de reconocido prestigio como Mars o Procter & Gamble.  Un documento escrito deja constancia, es fácilmente reenviable y por tanto tiene un alto impacto tanto en la actividad de la empresa como en el desarrollo de la carrera profesional.

Objetivos

 

En respuesta a algunos alumnos que querrían tener listadas y ordenadas las competencias, he realizado este artículo.

En realidad existen diversos enfoques y visiones, dependiendo de los diferentes autores o empresas.

Un listado de competencias (siempre ampliable o susceptible de ser contraído) podría ser:

Visión de negocio. Reconoce y aprovecha las oportunidades, los peligros y las fuerzas externas que repercuten en la competitividad del negocio.

Resolución de problemas y conflictos. Identifica los puntos clave de una situación o problema complejo y tiene capacidad de síntesis y de toma de decisiones.

Gestión de recursos. Utiliza los recursos del modo más idóneo, rápido, económico y eficaz para obtener los resultados deseados.

Orientación al cliente. Responde con prontitud y eficacia a las sugerencias y necesidades del cliente. Continue reading »